Fue hacia el final del siglo 19 y en el seno de un país como Egipto sometido a la colonización británica, que se levanto el primer debate sobre el velo de las mujeres. De hecho, el gran Gobernador de Egipto Mohammed Ali Pasha envío tres expertos religiosos de Al Azhar en París (centro del mundo civilizado del momento) para que se introducen al progreso científico y académico avanzado de Occidente .
Dentro de estos tres religiosos había el Sheikh Rifaat Attahtawi que a su regreso de Paris será el primero en causar polémica al escribir un libro donde describía sus análisis y las impresiones de su experiencia en Paris, concluyendo que la “mixité” ( participación social hombres/mujeres) y la autonomía de las mujeres occidentales no era sinónimo de decadencia moral, como se veía comúnmente en la visión oriental o árabe[2]. En su libro, aprobado por el Imán de Al Azhar de la época y del gobernador de Egipto, critica fuertemente las prácticas islámicas de su contexto como el repudio, la poligamia y la prohibición de la participación social y política de las mujeres a través del uso del Hijab (como el velo cubriendo la cara o veil face). Una gran controversia seguirá la publicación de este libro pero también de otros autores egipcios que piden la liberación de las mujeres de este tipo de Hijab.
Pero es, sin duda, el libro del Duque d’Harcourt, texo típico de los orientalistas de la época[3]. El autor hacia una crítica virulenta de la situación de la mujer en Egipto, del Hijab, de la reclusión y la discriminación de las mujeres, quien será el detonante de un gran y profundo debate acerca de las mujeres en los países musulmanes. En particular y mediante la critica del HIJAB como vestido de la mujer pero también entendido aquí como una reclusión des las mujeres.
Fue alrededor de 1900 y debido a la controversia que siguió a la crítica del libro del orientalista y otros que denuncian el estatuto de reclusión de las mujeres con el Hijab, que aparecerá la segunda ola de debate sobre el Hijab y la condición de la mujer con el libro de Quassim Amin " Tahrir al Mar'a" (liberación de la mujer) donde el autor condena firmemente las tradiciones misóginas que oprimen a las mujeres en nombre del Islam y que muestra que no es el Islam que impone la marginalización de las mujeres, pero la cultura y la tradición.
Debe entenderse aquí que Quassim Amin criticó el Hijab como velo de la mujer como (niqab o burqa como veil face ), y afirmó que el "desvelo", es decir, mostrar el rostro y también participar en el espacio publico no es antiislámico. Amine defendió la idea del “desvelo” como símbolo de la participación social y política de las mujeres[4].
Este libro de Amine fue sin duda, uno de los momentos cruciales de la historia de las mujeres y del Hijab. La polémica fue intensa y internacional y generó más de 100 libros como respuestas criticas a su trabajo! .. Este es el punto de partida de un debate que aún no ha terminado hasta hoy, pero primero tenemos que poner este debate en el contexto de la época.
El contexto de un Egipto y de un mundo árabe bajo la dominación colonial y por lo tanto todo lo que representaba este mundo colonial fue percibido como "extranjero" como anti-islámico como necesariamente inaceptable por el hecho de que venia de un colonizador que vino a robar las riquezas de los países colonizados.
Toda la relación entre la colonización y la emancipación de la mujer ha estado marcada por este proceso histórico que sigue vivo hoy en otras dimensiones entendidas como otras formas de alienación.
El "desvelo" y la "emancipación", fueron percibidos como conceptos producidos por el opresor y por eso eran naturalmente en contra de la nación y en contra de la religión.
Así que eran tiempos de intensa tensión política. Quassim Amine fue condenado - y los que estaban de acuerdo con él - por "alta traición" a los valores de la nación! Aceptar las ideas de los colonizadores es traicionar a la nación y el Islam y rechazar esos ideales occidentales es demostrar su nacionalismo y su pertenencia al Islam.
Hay que destacar aquí el hecho de que el colonizador ha contribuido en gran medida a la instrumentalización de la causa de las mujeres a través de este concepto del velo o Hijab. Las historias sobre la inferioridad de las sociedades musulmanas, se han centrado principalmente sobre el tema de las mujeres que estaban consideradas como oprimidas. Estas historias eran fuertemente útiles para el imperialismo europeo porque en algunas partes, legitiman su conquista colonial como misión civilizadora! El hombre europeo no sólo debía llevar la civilización a estas sociedades, sino también "salvar" a las mujeres de la opresión y decadencia impuestas por el hombre nativo. Es todavía la misma lógica que sigue en nuestra época donde G Bush, y su esposa Laura Bush habían justificado su presencia en Afganistán por salvar las mujeres del burqua y el presidente Frances Hollande quien dijo - para también justificar la intervención militar de su país en Mali- que “Francia esta en Mali para que las mujeres de Mali sean libres!!”
Es exactamente lo que Spivak denunciaba “ como los hombres blancos salvan a las mujeres negras de los hombres negros "" (white men saving Brown women from Brown men )[5]
Lord Cromer, cónsul general de Gran Bretaña en Egipto durante 24 años encarnó de manera evidente este tipo de ideología colonial en toda su fuerza! Era un firme opuesto del movimiento femenino y del sufragio de las mujeres en su propio país[6]. Sin embargo, para las mujeres musulmanas se presento como un fuerte defensor de la “liberación” de las musulmanas del uso del velo y en contra de la segregación de las mujeres. Dijo: "La situación de la mujer en Egipto, sino también en todos los países mohammadiens es en sí mismo un obstáculo fatal para su desarrollo y su elevación al rango de las naciones civilizadas."[7]
Mientras que Lord Cromer repetía su retórica contra las mujeres, en la práctica no hacia absolutamente nada para mejorar la situación de las mujeres, al contrario, no quería invertir el dinero de su gobierno en la construcción de escuelas por la educación en Egipto, a pesar de la alta demanda en aquella época. Incluso se negó a proporcionar fondos para una escuela de medicina para mujeres, creado en 1830, aceptando sólo dar dinero a los de la formación de matronas[8].
Argelia en la década de 1950 fue el escenario de unas actos que se repetían[9] : "Los líderes de la administración francesa en Argelia han puesto la mayor parte de sus esfuerzos sobre el velo en este caso diseñado como un símbolo del estatus inferior de la mujer argelina… La administración dominante a través de las esposas de los dignatarios militares tomará medidas concretas para defender a las mujeres argelinas humilladas y clausuradas…invitan a las mujeres argelinas a "indignarse" y a jugar un papel fundamental en contra de sus velos y su reclusión (cada dosis de sémola distribuida a las pobres mujeres correspondía a una dosis de indignación en contra del velo y de la opresión de las mujeres!)… La administración colonial invirtió fuertemente en esta lucha puesto que ganar la confianza de las mujeres y su adhesión a los valores de la administración colonial es una conquista real sobre los hombres y luego una conquista sobre la cultura argelina al fin de destruir su estructura social”.[10]
Las ceremonias del “desvelo” eran famosas : "Manifestaciones masivas organizadas por el ejército militar en la ciudad a partir del 18 de mayo de 1958, dirigidas por las esposas de los generales como la Sra. Massu, quien era comprometida plenamente en la batalla contra del velo ! En varias ciudades de Argelia, había los mismos escenarios teatrales de mujeres con velo quien caminaban en el desfile dedicado en lugares ceremoniales, para “desvelarse” en público ".Un cartel publicado por la Oficina 5 de la acción psicológica del ejército francés (1957 - 1960) proclama: "¿No te ves guapa? desvélate!”[11]
Es importante destacar aquí el hecho de que todas esas manipulaciones no han funcionado y que a pesar de todo, las mujeres han jugado, al contrario, un papel muy importante en la lucha en contra del colonizador en todos los país árabes.
Estas “puestas en escenas” no son inherentes del pasado, lo hemos visto en los últimos años en Nueva York el 10 de febrero de 2001, durante la celebración del Día de la Victoria en el Madison Square Garden, donde una joven afgana (portavoz del movimiento Rawa) que llevaba un burqua fue llevada solemnemente hasta en una escena en la que se dio la bienvenida por la influyente presentadora de televisión Oprah Winfrey quien poco a poco les quito la burqua! Esta mujer afghana fue salvada por la ICONA norteamericano, quien la paso del espacio oscuro del velo al espacio moderno y de la luz[12] .
In Irán, Reza Shah se embarcó en una política de prohibición del velo o kashf-e hiyab, como parte de su programa de modernización y secularización de Irán. La política alcanzó su punto máximo en 1936 con una ley que hizo que una mujer que llevaba un tchador o un pañuelo culpable de un delito, y las mujeres que desafiaron a esta ley fueron detenidas y su velo sacado por la fuerza[13].
El objetivo declarado es el de promover los derechos de las mujeres y su liberación, y se suponía que la sustitución de tradicionales vestidos de las mujeres con estilos occidentales llevaría a las mujeres a una mayor participación en la sociedad! Entendemos porque a finales de 1970, para muchas mujeres el Hijab representa lo que los Pahlavis habían rechazado; es decir un símbolo de la opresión y del retraso se transformó en un marcador de la protesta y de una nueva identidad islámica.
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