domingo, 14 de febrero de 2016

El discurso contemporáneo sobre el Hijab:



En resumen, podemos decir que hay ahora desde esos últimos anos  un nuevo  discurso islámico sobre el Hijab, con dos argumentos contradictorios.
El primero, defendido por la mayoría de los Ulemas sunni y Chites ,  quien es una readaptación de la noción clásica del Fiqh dentro de la cual el  Hijab no es visto como una reclusión pero mas bien como una afirmación de “protección”  y que su verdadero propósito es asegurar que las mujeres pueden participar en la sociedad pero mientras están “protegidas” por este Hijab.
El segundo argumento, popularizado por los militantes del Islam político, pero también intelectuales ect..  ha convertido el  Hijab desde un símbolo  del tradicionalismo y del retraso en un símbolo de protesta política y del emblema de una nueva identidad.
También hay que destacar el discurso de los reformistas (chitas o sunis) que queda minoritario y donde el hijab  no es obligatorio (wajib) pero recomendado (mostahab). Lo que es obligatorio para hombres y mujeres es la cubierta del “awra”, “intimidad”  pero no hay consenso entre los  juristas en cuanto a lo que constituye esta intimidad o “awra” y si  por las mujeres  se incluye su pelo. Afirman que  los versículos coránicos y tradiciones auténticas no denotan obligación, sino recomendación.
Mientras hay también lo que afirman (Jamal el Banna, Mohammed Talbi, Hassan Tourabi ect..)  que el Hijab no es ni una prescripción ni una recomendación.
Podemos decir que las nociones contemporáneas sobre el Hijab se basan en diferentes lecturas del Islam y de los textos sagrados y las diferentes construcciones jurídicas. Van desde la noción de “obligación/ protección", que ofrece una justificación y razón de ser diferente del Fiqh clásico, y que afirma que el Hijab es  un precepto religioso y un deber y una obligación  de las mujeres musulmanas,  hasta la noción de " recomendación/elección", que deja a las mujeres el derecho de  elegir la medida y la forma de cubrir de acuerdo a su propia conciencia y convicción  religiosa.
Además de  que no se puede hablar de “libertad de elección” por las mujeres cuando dentro del discurso islámico ortodoxo se dice que este velo es una obligación divina o religiosa; eso no deja a las que quieren ser practicantes otra elección que de ponerlo sin libertad o convicción verdadera.  Entonces hay que hablar de las otras posibilidades de interpretaciones del texto para dejar a las mujeres el derecho de eligir de manera clara lo que mejor les conviene.

Pero lo que es mas importante aquí  - y mi critica va en este sentido  mas que todo - es   la reducción de la totalidad de esta ética global del Corán sobre este tema del cuerpo  a este concepto del Hijab o "velo"..
Y eso es exactamente lo que sucedió en la historia islámica, ya que   enfocar todo el mensaje en el comportamiento del vestido de las mujeres solamente, a la obligación  de "ocultar "y" velar " su cuerpo, hemos llegado dentro del mundo musulmán, haciendo de este   símbolo espiritual un verdadero símbolo de  opresión  que es difícil de reparar.
Para las mujeres musulmanas de hoy, el verdadero desafío es de encontrar el espíritu liberador del mensaje espiritual del Islam. El uso del velo no es una finalidad espiritual en sí mismo.
Las que no "perciben" la necesidad de poner este velo tienen  la libertad de elegir de vivir su espiritualidad de manera diferente .. Y las que " sienten" la necesidad de seguir esta norma y  que la viven como una experiencia profunda de intimidad e interioridad con el Creador, tienen también la libertad  de vivir su espiritualidad dentro de esa  ética. En ambos casos, se trata de vivir su  espiritualidad según   el mismo proceso de liberación y de convicción propia.

Está claro que el objetivo principal del Corán es incitar hombres y mujeres a liberarse de  todas las alienaciones  materialistas y de los códigos de seducción, específicos a cada tiempo y contexto, y que siempre encontramos como productos  concretos de las ideologías dominantes recurrentes a través de la historia de la civilización humana.

El Corán invita,  los hombres y mujeres, a apropiarse  una cultura de la decencia y del respeto mutuo: "el mejor vestido  es sin duda la de taqwa, o piedad (libass a taqwa) es decir el vestido de la humanidad de la clemencia y de la compasión… esto es un signo de Dios" ... Este verso resume sin duda, el principio ético del Islam,  que hay que aprender y poner en práctica hoy en día en este gran caos del consumo libertario, de la exuberancia, del culto de las apariencias, de la arrogancia, y del egoísmo.
“Libass a taqwa”, es el vestido  de la interioridad que se refleja inevitablemente en la exterioridad de los  actos de y las acciones de cada hombre y de cada mujer.  Es esta ética de la interioridad, de la rectitud moral y de la decencia, que es preferible a los ojos del Creador.
Se trata entonces de dar la  libertad de expresión a las mujeres musulmanas y  el derecho de reapropiarse  la libertad de elección como un derecho fundamental y dejar de reducir toda la espiritualidad de la musulmana a su manera de vestir.
También es importante recordar que  las mujeres musulmanas pueden eligir  sin tener que tolerar ni  aceptar ambos  discursos simplistas  del   neo- orientalismo   o aquello de la ideología religiosa  de los predicadores radicales del discurso islámico.
Comprender que , dentro de muchas de las que llevan el velo hoy en día  finalmente lo hacen  mediante la observación de las normas religiosas, junto con una búsqueda de la realización personal, de la ética y de su plena fe.
 Es precisamente esta conexión entre la práctica religiosa y la autoconstrucción personal  positiva  quien contradice el maniqueísmo que opone la modernidad con la religión, particularmente  aquí el Islam .
Podemos concluir diciendo: que es legítimo que las mujeres musulmanas de hoy cuestionan tanto  la modernidad y la emancipación y como han sido y siguen  manipulados por los discursos ideológicos hegemónicos  universales y las estrategias geopolíticas. Como también es legitimo que  cuestionan  la interpretación  única y consensual de los textos religiosos.
Hemos visto en el caso del velo como esos textos presentan en  principio una gran  latitud interpretativa es decir no son fijos ni cerrados por definitivo ... y nadie tiene el derecho de cerrar la interpretación de un mensaje espiritual …

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